SEMINARIO NARRACIÓN ORAL

NUEVAS FECHAS EN AGOSTO!

El arte de narrar oralmente,
El arte de expresarse corporalmente,
El arte de Respirarse para hacerse Presente, tanto en el cotidiano como en el extra-cotidiano (espacio escénico).

Asomándonos a compartir las distintas posibilidades expresivas que tenemos por naturaleza, tal vez nos invitemos a una comunicación más fluida y honesta con nosotrxs mismxs y, así también, con quienes convivimos cotidianamente.

Entonces el hablar, el decir, el contar desde nuestra esencia. Traer al presente esos pequeños o grandes momentos de resiliencia que nos proporcionan la energía para avanzar; que nos empujan siempre siempre a crecer, a observar y seguir andando y aprendiendo, a seguir creando, transformando y viviendo.

 Estas son algunas de las aperturas que nutrirán este espacio, a través de las cuales lograremos afianzar la presencia en los espacios educativos, escénicos y/o conferenciales..

Propuesta de trabajo

·  Presentación y Precalentamiento. Respiración y eje/alineación corporal.

·  Conciencia de cuerpo en disponibilidadHabito el espacio donde  me dispongo a contar.

  • La Narración Oral de Cuentos.  Cuento con el cuerpo las vivencias de juegos de infancia/cotidianas. Lo traduzco en palabras.

·  Escritura creativa del relato.  Recreación grupal de cuentos.

·  Ronda final de escucha de relatos y devolución.



Pequeñas nociones del Arte de Contar…

Sortilegios. Amor a la palabra escuchada. Oír las voces del silencio. Hacer presente las voces de la lluvia y el viento, del susurro ancestral de las montañas. Las voces de nuestros predecesores que siguen latiendo dentro nuestro.

En la narración oral, el contar cuentos, la palabra está impregnada de afectividad.

Arte de contar como de oír. Un gran espiral de Tradición y Recreación de la palabra oral. Dos experiencias de la convivencia humana: Decir y escuchar.

Contar cuentos supone un reposo, un detenimiento, un oído grupal, un narrador. Un distender el tiempo y entregarse a otro tiempo-espacio.

Para que contar? (2)

Para que se hiciera, decía el narrador. En el decir, en el contar, las cosas se hacen, se construyen, se crean, se ensanchan imaginarios y realidades.

EL VERBO CREADOR

Los cuentos transmiten una visión del mundo, un conocimiento primero. Una forma cultural. Una comunicación social.

Así como los relatos (mitos/leyendas/decires) de la tradición oral de los pueblos, hablan de su cosmovisión de la vida. El relato cotidiano nos muestra nuestra propia cosmovisión de la vida, nos invita a conocernos en profundidad y de ahí recrear con los nuevos vínculos y sus cosmovisiones.

La narración oral de cuentos  invita a una apertura de imaginarios. A la visión y creación de otras realidades posibles, otros caminos posibles sobre la realidad que se presenta. A partir de lo que, en lo inmediato, llamamos ficción, lo fantástico, lo mágico.

En relación al trabajo con los tabúes, Liliana Bodoc (4) menciona como la posibilidad de los mitos de decir lo innombrado. Hacerlo luz. Dar palabra, conceptualizar realidades percibidas. Simbolizar.

Lo fantástico trabaja sobre los tabúes, porque lo primero que hace es impugnar, intervenir y poner en duda la realidad.

“Lo fantástico como la manera de cargar de nuevos sentidos semánticos la realidad, de crear conceptos nuevos. Nos acerca soluciones nuevas. Instaura la posibilidad del reencuentro, de la permanencia.

La fantasía nos propone atravesar, entender y  vivir la realidad de una manera infinitamente más plena e infinitamente más humana.”

Algunas técnicas básicas de Narración Oral

·  Lo elijo o me elije…?

Elijo un relato-cuento-historia que quiera compartir con otrxs. Lo elijo o ME elije para cobrar vida en la oralidad.

·  Lo VIVENCIO en el cuerpo.

Desde la primer lectura y con el cuerpo en disponibilidad (sentires internos-externos), hago propio ese relato que quiero contar. Lo adapto a mi visión del mundo, a mis palabras.

Lo reescribo o directamente lo cuento oralmente para mi, según lo que recuerdo.

·  Me cuento y les cuento.

Me cuento y ME escucho oralmente. La sonoridad de las palabras, los personajes, los silencios que dicen por si mismos. A partir de ahí, les cuento a otrxs por única vez. Cada instancia de contada es única e irrepetible.

·  El cuento en movimiento.

El cuento narrado oralmente se recrea constantemente. El cuento siempre se transforma a partir de mi cosmovisión de la vida y de la escucha ACTIVA de quienes están presenciando la contada.

El valor de la Oralidad, de los Cuentos y de la Palabra

La palabra hablada convoca universalmente a la colectividad.

En sociedades de tradición oral primaria como la africana, la palabra se transmite en grupo.

[…]La Narración oral convoca a la comunidad entera a compartir la palabra y a ritualizarla. La oralidad, bajo su forma de cuentos narrados de viva voz, o bajo otras formas como las canciones populares, es capaz de crear, dinamizar, y fortalecer al grupo.

En la mayoría de las culturas antiguas, la narración oral de cuentos ha sido tradicionalmente una actividad familiar, reducida al hogar, en la que miembros del clan se reunían en torno a un elemento simbólico o unificador, como el fuego o el árbol de la palabra. Esta vieja actividad, propia de la especie humana, contribuye a reforzar la pertenencia al grupo, a la vez que nos reafirma en nuestra condición  de humanos como seres sociales.

[…] Refiriéndose a las ventajas de la escucha en grupo, Ana Pelegrín(2) acuña el acertadísimo concepto del “oído grupal”. Cada grupo, aunque compuesto por una multitud de individuos distintos entre sí, tiene colectivamente su peculiar forma  de escuchar, sus reacciones grupales ante la emoción, el dolor, el miedo, etc. Por la fortaleza de este “oído grupal”, por su capacidad de retroalimentación con el narrador, nunca es posible que el mismo cuento se desarrolle de la misma manera, ante dos grupos distintos.

Escuchar cuentos nos abre las puertas hacia un viaje interior, una mirada hacia nosotros mismos, nuestros miedos, debilidades, zonas sensibles, y también nos permite soñar.

 El narrador oral interpela al público, le habla de tú a tú, de corazón a corazón; hace que la palabra cobre vida y emotividad; improvisa, recoge el aliento y el estado de ánimo del público; a través de la narración oral  de un cuento, ya sea literario o de tradición oral, siempre descubrimos el encanto y la personalidad del que lo está narrando, por el acento que le imprime a determinados aspectos de la historia. Quien cuenta un cuento primero tiene que hacerlo suyo, apropiárselo, domesticarlo e imprimirle sus emociones, sus propios  sentimientos, para luego regalárselos al otro, al que lo escucha. […]

Contar cuentos es un acto de generosidad y escucharlos un acto de complicidad.

Los Cuentos y la construcción del imaginario

Graciela Montes, en La Frontera Indómita (4), comenta el mundo de ventajas que habilitamos para la vida, cuando hablamos desde la propia infancia a la infancia de otros. Como se va construyendo el territorio del imaginario. Con la extraña manera que de pronto, en medio de la vida cotidiana y sus contundencias, se levantan las ilusiones de un cuento. “Y así, bajo la protección de Scherezada, que logró a fuerza de cuentos, demorar su muerte y la de muchas otras mujeres, durante mil y una noches.”

Dice Graciela “Mi práctica como artesana de lo poético, se fue formando en gran parte, por  la acción de mi abuela: María Chan. Ella me tenia acostumbrada al regalo del tiempo, a la gratuidad. Compartíamos una excursión aventurera del cuento. Inauguraba ese otro espacio y me ofrecía habitar  esa construcción en el vacío, en la ficción, donde  mi abuela ponía el artificio, la sabiduría del artesano de cuentos y yo ponía la deliberada – consentida, gustosa – suspensión de la incredulidad. La aceptación, la entrega. Era una especie de pacto. Entre las dos permitíamos que la ficción existiese y ganábamos en horizontes.

Y había algo mas, algo que yo atrapaba mientras estaba dentro de esos espacios de cuento y que luego, al salir, me ensanchaba, me volvía mas sabia.”

“Creo que construir ese artefacto que es un cuento o novela (o un cuadro o una cantata) en el vacío es un acto de libertad y de responsabilidad al mismo tiempo, acto profundamente humano, pleno de sentido.

Imaginario de otras aguas; “la mirada” en otros mundos.

Y en otro orden, desde distintas formas de construir imaginarios y en relación al lugar de origen, llegan estas voces de mares lejanos.

Desde Camerún en África, en la Aldea de los Omassa, el gran Narrador Oral Boniface Ofogo Nkama (1) cuenta “En el contexto rural de los años 60 en Camerún, nuestra imaginación no podía ir mas allá de la línea del horizonte. Allá donde alcanzaba nuestra vista, a unos veinte kilómetros, fluían las aguas del mítico Río Mbam. Los muchachos de Omassa que habían “viajado” al Río Mbam, para vender víveres, frutas y gallinas, nos contaban leyendas estremecedoras de la Mami Wata, diosa del agua, que a veces se disfrazaba de mujer hermosa, de larga cabellera, para seducir a los hombres de moral distraída. Luego, como castigo, los esclavizaba en su campamento subacuático.

[..] Las Leyendas del mar contadas por mi primo Papana eran mas asombrosas aún. Según su relato, en las noches de luna llena, las aguas del mar iban de viaje al cielo, una vez al día. Las mujeres costeñas aprovechaban esta circunstancia para atrapar furtivamente los peces que quedaban embarrados. A veces, las aguas volvían de su viaje celestial, sorprendiendo a las pescadoras desaprensivas. En alguna ocasión, esas aguas traicioneras se habían tragado a las mujeres de todo un pueblo. Entonces, pasaban a servir a la Mami Wata del mar, que era mas poderosa y temible que la del Río Mbam.

El realismo con que mi primo nos contaba esas historias nos hacía sospechar que debían ser ciertas.

Estas y otras leyendas similares se escuchaban por toda África Negra, durante los dolorosos tiempos de esclavitud.

 

“Las formas nacen y mueren, cambia la mirada al cambiar el mundo, así como dialécticamente cambia el mundo al cambiar la mirada“ (Expresión Corporal-D Kalmar)


Equipo docente Seminario Narración Oral